Caminando por las calles recuerdo cuando juntos tratábamos de arreglar el mundo. Pienso como sería nuestras vidas si hubiésemos dejado a un lado el orgullo: Nos levantaríamos cada mañana entre sabanas húmedas y con el primer sorbo de café alentaríamos el espíritu para seguir amándonos.
Recuerdo las conversaciones sin parar en las bancas del parque: Cualquier excusa era buena para estar juntos. Riéndonos de los defectos y construyendo un futuro cierto en medio de un presente incierto.
Caminando por las calles, me cuesta respirar. Soy como un cuento inconcluso y sin moraleja; sólo un recuerdo que va por las calles y espera en las bancas del parque.



